V ENCUENTRO DE EDUCADORES DEL MOVIMIENTO POR LA EDUCACIÓN TRANSFORMADORA Y LA CIUDADANÍA GLOBAL.

Algunas llegamos a Orduña, a las jornadas de educación transformadora,  acompañando al encuentro de “Gazte Sarea” a grupos de jóvenes que estuvieron encantados de sumergirse en dinámicas de reflexión y participación, en grupos de una  diversidad más allá de lo puramente estético. Diversidad nada fácil de conseguir en nuestro día a día y que aplaudimos a Alboan por impulsarla, cuidarla y por hacer posible que nos encontremos en estos espacios plurales e inclusivos.

Así, como quien no quiere la cosa, con la excusa del dos por uno, “mientras acompañáis  a los jóvenes un poco de reflexión-formación”, los que diseñan las actividades de Educalboan nos introducen, sin casi darnos cuenta, en una dinámica de escucha, reflexión y diálogo ante los que algunas tuvimos que sacudirnos la pereza y el cansancio de la semana.

Tras los sesudos títulos aparecieron, gracias a los ponentes, ideas y  emociones que nos despertaban, nos movían  e incluso algunas nos inspiraban:  mirar para ver lo que se puede y no lo que no se puede, le oímos decir a la psicopedagoga Constanza Orbaiz, era Pepe Menéndez quien nos traía sus palabras; supimos de organizaciones en movimiento que se ponen en cuestión y hacen cambios estructurales  y de acción valientes, es el caso de Fe y Alegría Colombia como  nos contaba Sabrina Burgos; con mucha generosidad nos compartieron experiencias, algunas  de transformaciones de tradiciones, como nos explicaban  desde el colegio de Jesuitas Pamplona, otras de  innovación para incorporar espacios y dinámicas  de integración como respuesta a la propia realidad que se vive en Egibide, y también  procesos de empoderamiento desde la educación no formal que hacen posible la integración de jóvenes en el Campillo-Vitoria como nos contaba Andrea.

Al final del sábado, nos invitaron a pararnos a mirar esas experiencias que nos habían presentado y descubrir en ellas algunos de los  15 rasgos de una educación para la transformación del mundo (rasgos que han recogido en un documento guía, que puede ser  una herramienta práctica para ir evaluando nuestras propuestas, proyectos, procesos, rutinas educativas) y fue fácil encontrar varios de esos rasgos en las experiencias escuchadas. Pero además fueron más allá y nos animaron a echar una mirada a  alguno de los rincones de nuestros propios proyectos educativos; fíjate por donde, así, sin mucho esfuerzo, algo anestesiados por el cansancio al final del día, encontramos algunos de estos 15 rasgos también en nuestros armarios de educación, comprobando que algo teníamos en “la cartuchera”, no necesitábamos comprarlos todos ni empezar de cero para entrar en esto de una educación transformadora. Esta constatación nos aliviaba un tanto de la carga de responsabilidad que tenemos entre manos, la educación, y nos ayudaba a  espantar el miedo y conectar con dinámicas de  ilusión y  esperanza, que al final del encuentro alguna persona en el grupo subrayaba como necesarias.

Gracias, Alboan , por ayudarnos, una vez más, a  parar, mirar y ver, que no es poco. Ahora nos toca pensar qué hacemos con esto en nuestro día a día, os seguiremos consultando.

Y ahora, tras repasar lo vivido, desde el humus que comienza a generarse de  lo oído y olvidado, de lo barruntado y contrastado en estos días,  en medio de estas jornadas de reivindicación laboral en la educación y del día a día en el aula, me  surgen entre otras estas inquietudes e interrogantes varios:

  • tiempo, necesitamos tiempo para mirar al “tú” que tenemos delante en cada momento y acompañarlo…porque Gaizka, Lisbeth, Orianna, Asmae… mañana ya no tendrán 13 años y las respuestas las están buscando hoy, ahora es cuando necesitan ir descubriendo  “lo que pueden”, necesitamos tiempo para mirarles;
  • ahora es el momento de la transformación para una ciudadanía global, no se me puede escapar el ahora por intentar que no se me escape el futuro de la educación,…aturdidas-os por la oferta de cursos y recetas para la educación del futuro, necesitamos tiempo, ahora, para poner en marcha lo que ya sabemos que es transformador…sé que el tiempo es limitado, urge priorizar y elegir, organizarnos y complementarnos;
  • justa, inclusiva, plural, participativa y sostenible, si la educación ha de ser así, puede que tal vez la transformación de la misma no pueda ser tan rápida como queremos, o como pensamos que “el momento lo requiere”…¿tendremos que empezar a pensar en el “decrecimiento” también desde la educación, es  posible un avance más lento, pero en el que no se nos quede nadie atrás, en el que todas-os seamos necesarios, educandos-as y educadores-as,  y del que nos sintamos parte responsable en nuestras comunidades educativas, cada cual desde donde es?, ¿ y si el proceso es más lento pero vamos todas-os sintiendo que esta transformación para la ciudadanía global está siendo ya?;
  • mirar hacia el futuro sí, pero no hacia cualquier futuro… innovar sí, pero ¿es todo nuevo lo que nos presentan como tal, todo lo nuevo nos sirve para la transformación que queremos, no tendremos mucho ya en nuestros armarios educativos, podríamos pensar más despacio lo que necesitamos y podemos adquirir, no  podríamos unirnos al movimiento “vintage”  también en educación, adaptar, reutilizar bien, sin necesidad de estar cada día buscando la última novedad fuera, en un estilo que suena mucho a usar y tirar, a perpetua insatisfacción, a insostenibilidad?

 

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